Autor: Sebastián Fernández

¿Visualizas? Las cosas siempre se crean dos veces…, ¡Primero en la mente!

 

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Ya nos lo dijo Stephen Covey: “…Todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay primero una creación mental y luego una creación física…”. Partiendo de ese clásico del management, siempre asocié el sentido de esta frase a una técnica: la VISUALIZACIÓN. Esta técnica, paradigma de la psicología del deporte, es también un fantástico recurso que suelo utilizar trabajando con directivos.

No son pocas las ocasiones en las que algún directivo me anticipa frases del estilo:

“ ¡Uff…mañana me toca pelear con el de marketing, y ya sé como terminará la reunión; fatal! ”

Ante esto, suelo hacer siempre la misma pregunta: ¿Cómo vas tú a esa reunión?

Tenso, preocupado, a la defensiva y con algo de agresividad, … son sólo algunas de las respuestas. Si con nuestro discurso tenso, preocupado y agresivo participamos en reuniones o conversaciones, será muy probable que generemos-recibamos respuestas similares. Y así pasará esa reunión, la siguiente y las que estén por venir.

Cuando un deportista de alto rendimiento visualiza; siempre imagina y anticipa su golpe ideal. Nunca se tratará de visualizar lo que se quiere evitar. Desde esa pausa-relajada que se permitirá, lo recreará todo en su mente buscando aportación de sus cinco sentidos. Cualquier detalle visual, auditivo, hasta olfativo y de sensaciones que sume será siempre bienvenido. Una y otra vez lo repetirá en su mente, así lo sentirá cada vez más y mejor en su preparación. Cuando llegue la ejecución su cuerpo ya lo habrá vivido… , y fluirá siguiendo la dirección que supo anticipar en su entrenamiento mental.

¿Y esto para qué le sirve a un directivo?

Cuando ellos se permiten una pausa previa, ante cualquier comunicación-reunión que atenderán, siendo capaces de anticipar, recrear y fantasearVISUALIZAR– cada detalle de lo que allí esperan y quieren que suceda; supondrá que en su realización todo fluya mucho más hacia su escenario deseado. No solamente el contenido de su discurso; también su cuerpo, su mente, y sus emociones dejarán de improvisar. Él lo habrá gestionado previamente!!

¿Para qué situaciones concretas suele visualizar un directivo?

  • Para comunicaciones-reuniones uno a uno
  • Para comunicaciones-reuniones en equipo
  • Para comunicaciones-reuniones “difíciles”
  • Para comunicaciones-reuniones ilusionantes
  • Para hablar en público
  • … …

Cuida mucho las palabras que utilices contigo mismo. Si estás planeando tu próxima “pelea” con algún compañero de otro departamento…, no esperes otra cosa. De la misma manera, ante la ilusión que te pueda generar alguna próxima reunión-comunicación, te animo a que también te permitas “verte” tal como te gustaría que allí suceda. Utiliza, según la situación y el contexto te lo permita, al igual que hace el deportista, toda la información-recursos al alcance para crear tu propia visualización:

Deportista:

  • Reconoce-visita previamente el estadio-recinto deportivo
  • Identifica sus mejores golpes donde apoyará su visualización
  • Conoce sus emociones y mejores sensaciones (respiración, imagen corporal, vestimenta …)
  • Genera una rutina de entrenamiento para visualizar

 

Directivo:

  • Reconoce-visita la sala o despacho donde se reunirá
  • Identifica sus principales fortalezas donde apoyará su visualización 
  • Conoce sus emociones y mejores sensaciones (tono de voz, respiración, imagen corporal, vestimenta, …)
  • Genera-agenda una pausa previa para sí mismo, tiempo para visualizar

Si somos conscientes de que para lo que haremos en nuestro día a día disponemos de nuestra capacidad de crearlo previamente en la mente; fantasear y construir mentalmente nuestros mejores escenarios futuros se nos ofrecerá como un potente recurso para poder entrenar.

¿Visualizas?

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

 

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Si la culpa es del otro…, ¡Cuidado! ¡Eres víctima!

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Llevo tiempo colaborando y acompañando a directivos de en una multinacional que ha decidido fomentar entre sus empleados el valor “accountability”. Me encanta este tipo de empresas que se atreven a explicitar y hacer circular sus valores, y además se ocupan de asegurar pasarlos a la acción. Clave para su éxito!!

Si bien “accountability” no tiene una traducción específica al castellano, muchas veces asociamos este concepto con el de responsabilidad. Investigando, encontré algunas positivas diferencias que me permitieron comprender mejor este valor. Podría resumirse como el concepto que engloba:

  • Compromiso individual
  • Iniciativa basada en la proactividad
  • Responsabilidad personal

Decidido a avanzar sobre este tema pensé en anteriores procesos con diferentes organizaciones y directivos, e identifiqué un tópico radicalmente opuesto. Y aunque suene a superado, está todavía muy presente en muchos equipos:

“Todo lo que no sale como espero, siempre es culpa de otro”

Seré más concreto, ¿te resuena alguna de estas frases?:

“Si ellos harían bien su parte, seguro que esto no ocurriría…”

“Nunca me pasan la información a tiempo, y así es imposible avanzar…”

“Yo hago todo lo que puedo, pero si los demás no hacen lo mismo…”

“Cómo vamos a conseguirlo si aquí nadie nos dice a dónde vamos…”

“Si tuviésemos claro el rol de cada uno, esto no pasaría…”

Cada vez que haces ese habitual ejercicio de identificar a los “culpables” (los otros), automáticamente te estás convirtiendo en una “víctima” (yo).

Te paso sólo algunas de las consecuencias que pueden sucederte por perpetuarte en esa posición:

Esperar vs. Proponer

Quejarse vs. Disfrutar

Observar vs. Actuar

Criticar vs. Valorar

Si estás atravesando alguna situación profesional complicada que te “victimiza”, tal vez sea hora de que te cuestiones esa posición. Cuantos menos culpables de lo malo que te sucede identifiques, más podrás hacerte cargo, ser parte activa de la solución. Y no se tratará de asumir-experimentar sentimientos de culpa. Todo lo contrario, mejores sensaciones y emociones te acompañarán cuando consigas desarrollar tu responsabilidad personal en todo lo que estés participando. ¡Que dependa de ti!:

Si tu jefe no te explica…, Pregunta tú!

Si no tienes claro tu rol…, Pregunta tú!

Si no sabes la estrategia…, Pregunta tú!

Si los otros no lo hacen…, Hazlo tú!

Si los demás no comunican…, Hazlo tú!

Si nadie disfruta…, Hazlo tú!

 

… Hazlo tú!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

Directivos Vulnerables…?

vulnerable.jpgAfortunadamente la imagen del jefe que “todo lo sabe y todo lo puede” empieza a cuestionarse cada vez más desde las teorías de liderazgo. Pero en la realidad de las organizaciones queda sólo en eso, …en pura teoría.

En la práctica muchos directivos avanzan en su desarrollo asumiendo una imagen de sí mismos que con el tiempo manifiesta consecuencias negativas para ellos, …y para los que les rodean.

Si miras para arriba, es muy probable que desees encontrar en la figura de tu “jefe” esa imagen idealizada que poco a poco se ha ido consolidando en el imaginario de cualquier “gran organización”

¡¡Cuidado!!… Ya que como todo ideal tú también lo aspirarás. En algún momento tú también pretenderás serlo…, hasta que en algún momento tú también lo serás.

Repetiremos y perpetuaremos dentro de cada uno de nosotros a ese “directivo omnipotente” que puede tornarse muy nocivo mientras se lidera un equipo.

Largas noches de desvelo, miedos, confusión y preocupaciones…, son sólo algunas de las circunstancias naturales por las que todo directivo atraviesa a lo largo de su carrera. Lamentablemente, y sólo por creerlas incompatibles con tu rol, te esforzarás en ocultarlas y disimularlas.

Desde cualquier lugar que ocupes en tu organización, te animo a reconciliarte con tu VULNERABILIDAD.

¿Y cómo lo hago? …te estarás preguntando

  • Primero aceptando-reconociendo para ti mismo todo aquello que te aleja de ese engañoso ideal que tanto nos pesa y condiciona.
  • Si consigues ese primer gran paso, el siguiente será aun más retador para ti. Pasará por ser capaz de compartir con tu equipo parte de tu propia vulnerabilidad. Estarás compartiendo aquello de lo que se habla poco en los equipos. Te estarás permitiendo confiar…!

Alguna vez me enseñaron que al miedo sólo se le vence desde su gran opuesto: la CONFIANZA.

Y para ti…, SER vulnerable¿fortaleza o debilidad?

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

 

 

 

 

 

Entrenamiento invisible… , para ganar toca entrenar!!

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Si buscamos un paradigma de entrenamiento, el deportista de alto rendimiento entrena…, y mucho!!

Cuando un deportista entrena su mente, le está sumando un trabajo especializado a su rutina habitual. Ellos, tradicionalmente entrenan su técnica, su táctica, su físico…, y ahora también su mente. A este último le llamamos “entrenamiento invisible”. Es un trabajo menos visible que los demás, casi silencioso, aunque igual de importante.

Poco a poco con el transcurrir de los días, ese entrenamiento invisible comienza a manifestarse. Pasa por etapas previas de reflexión hasta la acción…, ¡y siempre atiende emociones!

En un proceso de coaching ejecutivo, cada directivo también tiene su entrenamiento invisible. Además de la ejecución de sus innumerables tareas habituales en la organización, mientras realiza su proceso de coaching, se está enfocando en algo muy singular. En una mejora concreta, que él decidió y en la que ahora mantiene su foco.

Aprovechar cada ocasión que nuestro contexto profesional nos ofrezca para desarrollar aquello a mejorar, resulta clave. Para esto hay tres pasos básicos que no pueden faltar:

  1. Elegir-definir qué mejorar.
  2. Planificar acciones (diarias) acordes a esa mejora, y luego ejecutarlas.
  3. Pausa para revisar-valorar lo que vas consiguiendo.

Jugarás con la enorme ventaja de ser consciente. La especial sensibilidad a esas situaciones concretas que antes se te escapaban y que ahora consigues, será fruto de tu entreno silencioso.

Y al igual que en el contexto deportivo, en este entrenamiento del directivo, también se necesitará mucha reflexión, pasar a la acción, repetir rutinas de entreno, y aceptar-entender las emociones en juego.

En el deporte y en la vida…, ¡para ganar toca entrenar!

¿Cuál es tu entrenamiento invisible?

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

Inspirar a los demás… , al alcance de tod@s!!

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Según recientes estudios, uno de los motivos principales por el que las personas deciden cambiar de trabajo es por “culpa” de sus jefes. Además de las investigaciones y encuestas que así lo reflejan, puedo confirmar que con frecuencia a esta situación me la han descrito, y también sufrido, algunos directivos con los que he trabajado.

Si eres “jefe”, es un buen momento para que te detengas y reflexiones en lo que estás generando en los demás.

Siguiendo esta lógica, y constatando con datos actuales, aquellos directivos que sí sienten un fuerte compromiso con sus organizaciones y disfrutan de su trabajo suelen tener buenos jefes. Esto también lo he podido confirmar en mi práctica; con cada directivo feliz que trabajo casi siempre tiene cerca a un “buen jefe”, … a un buen líder.

He ido un poco más allá, y les he preguntado por las cualidades que destacan en estos líderes:

  • auténticos
  • generosos
  • positivos, sin alejarse de la realidad
  • participativos
  • con sentido del humor
  • creativos
  • promueven las relaciones
  • seguros de sí mismo, alejados de la arrogancia
  •  … … …

Pero hay una cualidad que nunca falta y resume perfectamente a todas las anteriores: Todas estas personas INSPIRAN a los demás.

Algunos lo describen como ese instante en que estás observando, escuchando o recordando a alguien, y de repente sientes algo…, algo que te anima, que te ilusiona, que te emociona!!

Tal vez ahora te preguntes: ¿Puedo yo inspirar a los demás?

Mi respuesta es que sí, y está al alcance de tod@s. Y aunque me siento incapaz de darte consejos de cómo hacerlo; creo que puedo ayudarte compartiendo contigo la respuesta que me dio un veterano directivo y líder de una importante organización, del que muchos destacan su capacidad para inspirar:

“… ¿Cómo lo hago? Observo y aprendo de los demás, …luego lo pongo en práctica. Suelo quedarme siempre sólo con lo mejor de cualquier persona con la que me relaciono, sin importarme su puesto. Me enfoco en esos pequeños instantes que con alguna de sus palabras, algún gesto o una mirada me hacen sentir bien. Luego, simplemente me los guardo para mí, los hago propio. …Y como esos instantes ya son míos, sin darme cuenta, se los regalo a los demás con mis palabras y mis acciones. …”

Te dejo dos preguntas:

  • ¿Aprendes algo de esos instantes que, en tu día a día, te regala cualquier persona con la que te relacionas?
  • ¿Eres consciente del impacto que tus palabras y acciones tienen en las personas con las que te relacionas?

La consultora Adecco, líder en el sector de Recursos Humanos, ha publicado un informe internacional sobre la retención del talento en las organizaciones, en el que destaca que invertir en la felicidad de los empleados afectará de manera positiva en el compromiso, la productividad y, lo que es más importante, la retención del talento.

Gran “culpa” de esto la podrán tener los “buenos jefes”, personas que INSPIRAN!!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

Misión, Pasión y Don… ¡Disfruta de las consecuencias!

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Al final del día todos esperamos lo mismo…, llegar a casa y sentirnos bien!!

Soy un afortunado en mi trabajo; tengo el privilegio de escuchar a mucha gente parecida a ti (directivos y deportistas). Y todos, sin excepción, buscan lo mismo: sentirse bien…, ser felices!!

Cada uno de nosotros es feliz a su manera, …y esto siempre es singular. Trabajando con ellos me describen instantes en los que algunos alcanzan ese encuentro con lo que buscan. Es un paso a paso que los acerca a algo que no dura para siempre, …pero que siempre es bueno volver a buscar!!

¿Y qué me cuentan ellos? ¿Cuál es su secreto?

MISIÓN, PASIÓN y DON

Son los tres conceptos que todos ellos tienen en común.

No importa el puesto (empresa) ni el nivel (deporte), desde el más “alto” al más “bajo”; sólo aquellos que tienen claro y consiguen alinear estas tres palabras son los que de verdad disfrutan de lo que hacen.

No creo en fórmulas ni recetas para la felicidad; pero sí en estos tres factores en común que los identifica:

  • Misión: Tu contribución y tu para qué…
  • Pasión: Tu fluir en lo que haces…
  • Don: Tu hacer natural, aquello que se te da especialmente bien. No importa lo grande o pequeño que sea, es tuyo!! Y te sale casi sin darte cuenta…

¿Sabes cuál es tu Misión, tu Pasión y tu Don?

Cuando te respondas…, ¡disfruta de las consecuencias!

 

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

¿Tener razón o Ser feliz?… Tú eliges!!

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Decepcionada, incomprendida y abatida…, a un paso de rendirse. Así se sentía una directiva afectada por las últimas decisiones comunicadas por su organización.

No estaba de acuerdo, y su convencimiento del error de esas decisiones era total. Sólo veía las peores consecuencias, para ella y para la empresa.

“Se equivocan!!”…, era su frase recurrente esos días.

Habían decidido por ella.

Compartí varias sesiones en las que su discurso sólo giraba en esa dirección. Ella estaba sufriendo.

Los entornos profesionales se mueven por decisiones. En la medida que se alinean a nuestras expectativas todo parece ir bien. Pero son muchas las ocasiones en las que esto no sucede.

¿Qué ocurre cuando esas decisiones no nos gustan? ¿Y si además nos afectan directamente?

En este caso que hoy comparto ella tenía razón…, la suya. Y su razón era diferente a la de sus responsables. Ante este tipo de situaciones, lo ideal para uno mismo y para la organización pasa por buscar maneras de revertir, consensuar y hacer esfuerzos por volver a alinear ambas expectativas. Pero debemos admitir que también existen momentos en el desarrollo profesional del directivo, dentro de cualquier organización, en los que esa vía no está abierta.

Lo cierto, como le estaba sucediendo, es que estas situaciones llevan a hacernos sentir mal…, y a veces muy mal! Entramos en una dinámica que nos perpetúa en la queja, somos y nos sentimos víctimas. Desde ahí resulta muy difícil actuar…, y mucho menos reflexionar.

“¿Qué puedo hacer yo?, recuerdo que es lo primero que se preguntó cuando se alejó de su queja.

Ahora sí le tocaba decidir a ella.

En muchas ocasiones ACEPTAR, es el primer y más importante paso para tomar distancia de lo que nos agobia, nos enfada, y bloquea por completo. Sólo desde esa distancia, se nos abrirá otro lugar…, otro sentir.

Será un aceptar, pero nunca un conformar. Será un aceptar que te permita recuperar tu potencial para volver a enfocar, reflexionar y actuar como sabes hacerlo.

Fui directo con ella y le lancé una pregunta que tardó días en responder-se. Si estás atravesando alguna situación de este tipo, aquí te la dejo:

¿Quieres tener razón o quieres ser feliz?

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

Si te escapas… ¡No Aprendes, Repites!

Fotolia_89794951_XS.jpgBuena parte de mi trabajo con directivos se inicia escuchando alguna de sus “quejas”.

¿De qué suelen quejarse?:

– De sus jefes

– De sus compañeros

– De sus colaboradores

– De sus funciones… …

Estas situaciones pueden llegar a ser insostenibles para ellos. Se cansan y deciden que llegó el momento de un cambio. Así comienzan la búsqueda de otro trabajo, pretendiendo encontrar allí aquello que les falta aquí.

Ante alguna de estas quejas concretas, siempre hago la misma pregunta:

– ¿En el pasado te ocurrió alguna situación parecida a la que ahora planteas?

…Y casi siempre la respuesta es afirmativa.

En psicología hay teorías que nos hablan de la tendencia a la repetición. ¡Tendemos a repetir!

Poco a poco y con el correr de nuestras sesiones, esa queja hacia “lo demás” la empezamos a hacer depender de uno mismo: Con ese jefe que nunca te escucha, antes de esperar a que él cambie, tal vez tú puedas mejorar algo en el estilo de comunicarte con él.

Si decides “hacerte cargo” de todas tus quejas, seguro vas a encontrar algo que depende también de ti (a veces mucho, y en otras muy poco…, pero algo tuyo habrá seguro!!).

Si tú también tienes alguna queja profesional te animo a hacerte esta pregunta:

– ¿Cuánto de lo que te está sucediendo tiene que ver contigo?

Por supuesto que vale la pena cambiar y abandonar lo que nos molesta. Pero si lo haces sin “aprender” algo de ti, es probable que te vuelvas a tropezar con la misma queja.

Si decides irte, vete lo mejor que puedas. Todo el esfuerzo que pongas en resolver la parte que te corresponda, será la clave para disfrutar de lo que viene!!

¡Que dependa de ti!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

¿Y quién cuida al líder?

 

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¿Y quién cuida al líder?

En sesiones con entrenadores y directivos es habitual que destaquen detalles gratificantes de su trabajo en equipo. Describen grandes momentos en los que liderar es sinónimo de satisfacción.

Cuando el equipo más los necesita, ellos (los líderes) siempre quieren estar…, y suelen estar!! Pero todo tiene un precio:

  • Tiempo-energía dedicado a escuchar a cada miembro del equipo
  • Tiempo-energía dedicado a pensar mejoras para el equipo
  • Tiempo-energía dedicado a tomar decisiones para el equipo

Tiempo-energía…, siempre para el equipo.

 ¿Y quién cuida al líder?

La “soledad del entrenador”, me dijo una vez un experimentado entrenador deportivo. Y siguió con su relato:

“Desde arriba siempre nos piden resultados…, miras para abajo y te espera tu equipo”

Esto es algo que con muchísima frecuencia también siente cualquier directivo que lidera un equipo de trabajo. En contextos de tanta exigencia y responsabilidad ese foco permanente en los demás, sumado a la engañosa relación entre la multitarea y los resultados, suele poner en peligro el equilibrio y bienestar del líder.

Tiempo-energía…, para uno mismo.

Si lideras un equipo, y te resuena algo de lo que aquí se describe, te propongo una PAUSA:

  • ¿Qué me aporta energía de todo lo que hago en mi trabajo?
  • ¿Cómo quiero incorporarlo a mi rutina semanal?
  • ¿Qué me aporta energía de todo lo que hago fuera de mi trabajo?
  • ¿Cómo quiero incorporarlo a mi rutina semanal?

Muy sencillo!! Tan sencillo que suele “pasarte de largo”. Esa pausa para ti, seguro te dará la oportunidad de dar respuestas a las preguntas anteriores.

Sigue trabajando para tu equipo, pero que eso nunca te haga olvidar el cuidar de ti mismo. LIDERAR-ME es el primer y gran paso para LIDERAR a los demás.

Ganarás tú…, y los que te siguen!!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

La Actitud es un verbo!!

 

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Tiempo atrás trabajé con un directivo, su demanda parecía muy clara:

“…Quiero mejorar mi actitud…!!” -recuerdo que fue lo primero que me dijo-.

De la actitud se habla mucho, generalmente la cuestionamos y casi siempre la estamos buscando. En ese momento se me ocurrió preguntarle, le pedí que me defina la actitud:

¿Qué es la actitud?

Desde aquel día yo también me formulé esa pregunta. Pasaron muchas semanas…, y algunas sesiones. Una tarde recibí un e-mail suyo. Ya tengo la respuesta! -me escribió-, y allí mismo afirmó:

La Actitud es un verbo!!

He pensado mucho en su respuesta. Ahora comprendo muy bien a qué se refería. Recuerdo que durante el proceso que compartimos concretó en mejorar la confianza, la delegación y la comunicación con su equipo. Pero a su cambio, efectivamente, lo hizo pasar por el “verbo”:

Confianza : Confiar

Delegación : Delegar

Comunicación : Escuchar

Él había elegido actuar. Pasar de una columna a la otra no es tarea sencilla. Se necesita algo especial para atravesar ese camino que te mueve del plan a la acción. Fue capaz de ligar sus acciones con un sentido propio; siempre se apoyó en un claro “para qué” de cada nuevo avance. En ese pasaje estuvo su clave!!

Si tú también tienes tu particular lista de mejoras, búscale un verbo, ese que sólo tú puedes elegir y dar sentido. Cuando lo consigas, cuando hayas dado ese pequeño-gran paso hacia adelante, al finalizar tu día te darás cuenta que marcaste una diferencia.

Y no lo dudes…, eso es la ACTITUD!!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte