Etiqueta: cambio

Si te escapas… ¡No Aprendes, Repites!

Fotolia_89794951_XS.jpgBuena parte de mi trabajo con directivos se inicia escuchando alguna de sus “quejas”.

¿De qué suelen quejarse?:

– De sus jefes

– De sus compañeros

– De sus colaboradores

– De sus funciones… …

Estas situaciones pueden llegar a ser insostenibles para ellos. Se cansan y deciden que llegó el momento de un cambio. Así comienzan la búsqueda de otro trabajo, pretendiendo encontrar allí aquello que les falta aquí.

Ante alguna de estas quejas concretas, siempre hago la misma pregunta:

– ¿En el pasado te ocurrió alguna situación parecida a la que ahora planteas?

…Y casi siempre la respuesta es afirmativa.

En psicología hay teorías que nos hablan de la tendencia a la repetición. ¡Tendemos a repetir!

Poco a poco y con el correr de nuestras sesiones, esa queja hacia “lo demás” la empezamos a hacer depender de uno mismo: Con ese jefe que nunca te escucha, antes de esperar a que él cambie, tal vez tú puedas mejorar algo en el estilo de comunicarte con él.

Si decides “hacerte cargo” de todas tus quejas, seguro vas a encontrar algo que depende también de ti (a veces mucho, y en otras muy poco…, pero algo tuyo habrá seguro!!).

Si tú también tienes alguna queja profesional te animo a hacerte esta pregunta:

– ¿Cuánto de lo que te está sucediendo tiene que ver contigo?

Por supuesto que vale la pena cambiar y abandonar lo que nos molesta. Pero si lo haces sin “aprender” algo de ti, es probable que te vuelvas a tropezar con la misma queja.

Si decides irte, vete lo mejor que puedas. Todo el esfuerzo que pongas en resolver la parte que te corresponda, será la clave para disfrutar de lo que viene!!

¡Que dependa de ti!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

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La Actitud es un verbo!!

 

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Tiempo atrás trabajé con un directivo, su demanda parecía muy clara:

“…Quiero mejorar mi actitud…!!” -recuerdo que fue lo primero que me dijo-.

De la actitud se habla mucho, generalmente la cuestionamos y casi siempre la estamos buscando. En ese momento se me ocurrió preguntarle, le pedí que me defina la actitud:

¿Qué es la actitud?

Desde aquel día yo también me formulé esa pregunta. Pasaron muchas semanas…, y algunas sesiones. Una tarde recibí un e-mail suyo. Ya tengo la respuesta! -me escribió-, y allí mismo afirmó:

La Actitud es un verbo!!

He pensado mucho en su respuesta. Ahora comprendo muy bien a qué se refería. Recuerdo que durante el proceso que compartimos concretó en mejorar la confianza, la delegación y la comunicación con su equipo. Pero a su cambio, efectivamente, lo hizo pasar por el “verbo”:

Confianza : Confiar

Delegación : Delegar

Comunicación : Escuchar

Él había elegido actuar. Pasar de una columna a la otra no es tarea sencilla. Se necesita algo especial para atravesar ese camino que te mueve del plan a la acción. Fue capaz de ligar sus acciones con un sentido propio; siempre se apoyó en un claro “para qué” de cada nuevo avance. En ese pasaje estuvo su clave!!

Si tú también tienes tu particular lista de mejoras, búscale un verbo, ese que sólo tú puedes elegir y dar sentido. Cuando lo consigas, cuando hayas dado ese pequeño-gran paso hacia adelante, al finalizar tu día te darás cuenta que marcaste una diferencia.

Y no lo dudes…, eso es la ACTITUD!!

Sebastián Fernández

Psicólogo-Coach:

Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte

 

¡Bienvenido a tu Zona de Confort!

Businessman walking, holding folder, cup of coffee and talking on the phoneBienvenido a tu Zona de Confort

…¡Huye de la zona de confort!…

…¡Salta de tu zona de confort!…

Llevo tiempo leyendo estas frases en artículos, escuchándolas en conferencias y en muchas ocasiones, yo mismo alertando a mis clientes sobre los “beneficios” de mantenerse fuera de su zona de confort.

Sin duda el mensaje resulta inspirador, alienta al cambio permanente y a huir de la monotonía inevitable que nos invade a nuestra actividad profesional en el día a día.

Pareciera (y así nos lo creemos) que la actitud del paso firme siempre adelante y casi sin respiro nos hace más fuertes y poco vulnerables a la incertidumbre y la urgencia que hoy imperan en cualquier ámbito profesional.

Mi trabajo consiste, sobre todo, en “escuchar” a personas de alto rendimiento (ejecutivos y deportistas). Me fascina aprender de ellos: sus recursos, motivaciones y la búsqueda de excelencia en el desarrollo de competencias los hace similares, más allá de las diferencias entre sus mundos.

Constantemente forzados a salir de su zona de confort, en la intimidad de nuestras sesiones, el discurso de muchas de estas personas aparece, también, cargado de angustia y ansiedad ante tanto “no parar”.

La Real Academia Española define el confort como aquello que produce bienestar y comodidades. Y aquí, podríamos eternizar un debate en definir (o mucho mejor auto-definir) estos dos conceptos.

Pero volviendo a lo nuestro; por un lado reconocemos y aceptamos incertidumbre, inestabilidad y prisas como circunstancias que no controlamos (no dependen de nosotros). Es más, están ya institucionalizadas en cualquier organización de hoy.

Y por otro lado sin darnos cuenta, o incluso con las “mejores intenciones”, nos alentamos a nosotros mismos a distanciarnos de aquello que nos aporta bienestar y comodidad profesional.

Sigue pasando el tiempo y nos mantenemos en esta contradicción buscando algo que ni siquiera hemos parado a definir.

¡Tal vez sea hora!

Te dejo dos preguntas:

  • ¿Qué, de todo lo que hago en mi trabajo, sí me hace disfrutar?
  • ¿Qué quiero hacer en adelante, que dependa de mí, para conservarlo (o incluso ampliarlo)?

Una vez te respondas a las dos preguntas, no temas y vuelve a pensar en ese salto que quieres dar. Pero esta vez…, con algo más de confort.

                                                                                                           

                                                                                                              Sebastián Fernández

                                                                                                                     Psicólogo-Coach:

                                                                          Coaching Ejecutivo y Psicología del Deporte